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Ozono Generadores

El ozono como agente desinfectante

Cuando introducimos ozono en el ambiente, por ejemplo, en una habitación, en un coche o en una cocina, realiza dos funciones principales. Desinfectante como microbicida y eliminando olores con su acción desodorizante

Habitación limpia
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Actuando como microbicida.

El Ozono elimina virus, hongos, bacterias y esporas, siendo esta propiedad la más importante, que da lugar a una gran cantidad de usos como desinfectante.

Los microorganismos patógenos, son aquellos que pueden provocar enfermedades infecciosas. Pueden permanecer durante periodos de tiempo en todo tipo de superficies, líquidos o en el aire asociados a motas de polvo. Especialmente en lugares cerrados o con poca ventilación.

El ozono tiene la propiedad de actuar contra un amplio grupo de microorganismos de forma rápida y eficiente, siendo por ello considerado un gran microbicida.

Todos estos microbios son proclives a ocasionar problemas de salud en los seres humanos y también malos olores.

Cuando se efectúa un tratamiento con ozono podemos observar que al ser inoloro no provoca olores adicionales en el recinto. Además no produce ningún efecto residual debido a que es una partícula inestable que de forma natural vuelve a su estado original como oxígeno (O2). Debido a la concentración usada es respetuoso con el medioambiente y garantiza el bienestar de las personas.

Mujer en habitacion tranquila porque usa un generador de ozono
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Actuando como desodorizante.

El Ozono sirve para eliminar todo tipo de olores.

Lo hace de forma extremadamente eficiente, atacando de raíz a los olores de cualquier tipo y sin dejar restos.

Estos tratamientos antiolores son muy efectivos en todo tipo de espacios, especialmente los espacios cerrados donde es difícil la renovación de aire. Estos espacios y en especial si tienen gran afluencia de personas, suelen generar olores no precisamente agradables (sudor, comida, humedad, tabaco, …) consecuencia de las moléculas que están en suspensión y de la interacción de los diferentes microrganismos que están en el ambiente.

Podemos decir que el ozono combate ambas causas:

“Por un lado oxida la materia orgánica y por otro a los microbios que se alimentan de ella”.

Los generadores de Ozono

Como pasa con otros desinfectantes, la capacidad de desinfección del Ozono va en proporción directa de su concentración y el tiempo de contacto con los agentes patógenos.

En función del tipo de olores a eliminar y la naturaleza de esos olores, se establece la dosis de ozono requerida para la acción y consecuentemente se producirá la destrucción de este.

Una apreciación importante a tener en cuenta es que, a diferencia de otros desinfectantes, no deja residuos químicos puesto que es un gas inestable y se descompone rápidamente en oxígeno por efecto de la luz, el calor, choques electrostáticos, etc.

Hay que tener en cuenta que, debido a su inestabilidad, el ozono debe ser producido en el lugar donde se necesite aplicar y mediante unos aparatos que se llaman Generadores de Ozono, siendo su funcionamiento muy sencillo.

Consiste en hacer pasar un flujo de oxígeno a través de dos electrodos y aplicar un voltaje determinado. De esta forma se provoca una corriente de electrones dentro del espacio ocupado por los electrodos, que van a provocar la disociación de las moléculas de oxígeno (O2) y convertirse en ozono (O3).

Dicho de otra forma, el generador de ozono, también llamado ozonizador, toma las moléculas de oxígeno (O2) y a través de una descarga eléctrica le añade otra molécula más para crear el ozono (O3). Esta molécula extra es un poco inestable y se une con facilidad a otras moléculas. Siendo un potente desinfectante.

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